¿Qué dice la biblia acerca del aborto?

Hoy, 20 de marzo se inaugura el debate en el ámbito legislativo del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, (IVE). La resistencia de algunas religiones es fuerte, en especial la Iglesia católica y evangélica. Mientras esperamos el debate en el Congreso, compartimos una entrevista de Violeta Bondarenco  a la teóloga feminista María de los Ángeles Roberto sobre las menciones bíblicas en referencia a esta temática.

¿La oposición del cristianismo al aborto tiene una base bíblica?

No. La Biblia nunca nombra específicamente el problema del aborto ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento. En el Antiguo hay solo dos textos que mencionan sucesos en los que se produce un aborto. ¿Qué dice la biblia acerca de interrumpir un embarazo en forma voluntaria? En Éxodo 21, 22-23, en la versión “Dios habla hoy” se lee: “Si dos hombres se pelean y llegan a lastimar a una mujer embarazada, haciéndola abortar, pero sin poner en peligro su vida, el culpable deberá pagar de multa lo que el marido de la mujer exija, según la decisión de los jueces. Pero si la vida de la mujer es puesta en peligro, se exigirá vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”. Si la mujer aborta como consecuencia de una pelea entre su marido y otro hombre, el contrincante pagará una multa al esposo de la que hicieron abortar. Ella es la que sufre la consecuencia por estar accidentalmente en medio de ese hecho pero la mujer es solo un objeto por el cual se paga una indemnización. En el caso de que la mujer muriera, se aplica la ley del Talión, la de ojo por ojo, diente por diente. La vida de la mujer se paga con la vida de uno de los agresores pero el aborto del feto se paga con dinero. El feto ni siquiera se considera un ser vivo.

¿Qué dice la biblia acerca de interrumpir un embarazo en forma voluntaria?

En Éxodo 21, 22-23, en la versión “Dios habla hoy” se lee: “Si dos hombres se pelean y llegan a lastimar a una mujer embarazada, haciéndola abortar, pero sin poner en peligro su vida, el culpable deberá pagar de multa lo que el marido de la mujer exija, según la decisión de los jueces. Pero si la vida de la mujer es puesta en peligro, se exigirá vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”. Si la mujer aborta como consecuencia de una pelea entre su marido y otro hombre, el contrincante pagará una multa al esposo de la que hicieron abortar. Ella es la que sufre la consecuencia por estar accidentalmente en medio de ese hecho pero la mujer es solo un objeto por el cual se paga una indemnización. En el caso de que la mujer muriera, se aplica la ley del Talión, la de ojo por ojo, diente por diente. La vida de la mujer se paga con la vida de uno de los agresores pero el aborto del feto se paga con dinero. El feto ni siquiera se considera un ser vivo.

¿Cuál es el segundo texto?

Se menciona un aborto ritual en el libro de Números 5; 11-34: »Después que el sacerdote haya hecho beber a la mujer el agua amarga, si ella ha sido infiel a su marido, esta agua que trae maldición provocará amargura dentro de ella, y hará que el vientre se le hinche y que la criatura se malogre, y la mujer se convertirá en ejemplo de maldición entre su pueblo. Pero si la mujer es inocente, no le pasará nada y podrá tener hijos.» Si el hombre tenía celos de su mujer y no podía comprobar la infidelidad de ella a través de testigos, se practicaba el ritual de la ordalía. Este ritual consistía en obligar a la embarazada a ingerir agua amarga con polvo del suelo del santuario.

¿Qué era el agua amarga?

Forzaban a la mujer a ingerir lo que actualmente se denomina “cadaverina”, líquido que se encuentra principalmente en la materia orgánica muerta. En el santuario se realizaban sacrificios de animales a diario. En Levítico 4 se documenta la costumbre de asperjar la sangre de los sacrificios; lo que la mujer ingería en esa ordalía era tierra mezclada con sangre de animales sacrificados. Hacerle beber agua con cadaverina a una mujer embarazada con toda seguridad podría causar una infección fulminante, por eso se le hincha el vientre. Como consecuencia, queda estéril, según el texto. Esto implica la pérdida del feto, pues de lo contrario habría sido fértil. Este texto es oscuro en el original hebreo porque se utiliza un eufemismo semita que en algunas versiones como la de Reina Valera lo presenta como “y su vientre se hinchará, y caerá su muslo; y la mujer será por maldición en medio de su pueblo. Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.” (Números 5,27-28 RVA). En este caso un feto envuelto en la placenta se compara a un “muslo”, y la “caída del muslo” queda patente: el aborto del feto es condición necesaria para la infertilidad de la supuesta adúltera.

¿Quién practica este ritual abortivo?

Lo que queda claro en ambas traducciones es que el que practica este ritual es un sacerdote que castiga a una mujer por los celos de su marido. Ni siquiera se podía comprobar la infidelidad de ella. Se la castigaba con rigor por el adulterio y el aborto era una consecuencia de un crimen contra la sexualidad establecida y no en contra de una vida presunta. Los fetos y los infantes menores de un mes de nacidos no eran considerados personas, por eso no ingresaban al registro del censo, tal como se expresa en Números 3:15-16 «Haz un censo de los levitas por orden de familias y clanes, y registra a todos los levitas varones de un mes de edad para arriba.» Y Moisés hizo el censo, tal como el Señor se lo había ordenado.

 

* María de los Ángeles Roberto es Profesora en Letras, Magister en Sagradas Escrituras (ISEDET), con una Diplomatura en Prevención de la Trata de Personas (UCA). Es miembro de la Iglesia Evangélica Metodista, integrante del Paro Internacional de Mujeres 8M y del equipo de Comunicación de Madres Víctimas de Trata.

Fuente: https://misionescuatro.com/politica/dice-la-biblia-acerca-del-aborto/

Texto: Violeta Bondarenco vía Misionescuatro.com