Presentación en el Congreso del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo

  

En una sala abarrotada del anexo del Congreso de la Nación, con presencia de numerosas agrupaciones feministas, entre ellas Red Vida y el Paro Internacional de Mujeres (PIM), se presentó hoy 6 de marzo de 2018 el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Con el aval de setenta y una firmas de diputadas y diputados, esta es la séptima vez que se presenta este proyecto ante el Congreso y en el ambiente flotaba la sensación de que esta sería la definitiva. Esta vez, se va a aprobar.

El acto estuvo presidido por representantes de la Campaña que forman parte además de distintos colectivos y grupos profesionales involucrados en la defensa del aborto, como Celeste Mac Dougall, docente, y Analía Bruno, de profesionales de la salud por el derecho a decidir; así como feministas históricas en esta lucha, como Martha Rosenberg; también hubo representantes de Socorristas en Red y del Cabildeo. En las palabras de todas las participantes estuvo muy presente el recuerdo de Dora Coledesky y la reivindicación de la necesidad de que se apruebe este derecho humano, que debe ser universal, gratuito y para todas las personas que puedan gestar, sin importar procedencia o recursos socioeconómicos. Ya basta de que solo tengan acceso a un aborto seguro quienes puedan permitirse ir a una clínica privada y que todas las demás estén expuestas al riesgo de intervenciones clandestinas, inseguras y, en ocasiones, mortales.

Tras la presentación intervinieron representantes políticos de todo el arco parlamentario, quienes coincidieron en que, con independencia de la ideología o creencias individuales, la libre decisión sobre el propio cuerpo es un derecho humano, característico de una democracia, que no se le puede arrebatar a nadie, por lo que es necesario aprobar la ley que se ha presentado hoy. También se comprometieron a que en el plazo de un mes, esta propuesta de ley se lleve al Senado.

Otra de las reivindicaciones más reiteradas fue la necesidad de separar iglesia y estado, la legislación debe ser de y para toda la ciudadanía y laica, no solo de un sector. En respuesta a grupos que se llaman a sí mismos ‘pro-vida’ y al fundamentalismo religioso, se recordó que en todos los países donde se ha legalizado el aborto ha descendido la tasa de fallecimiento por abortos clandestinos. Por unos motivos u otros, las mujeres van a seguir teniendo que abortar, por lo que legalizar el aborto significa facilitar la vida de las mujeres, que podamos decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas y no estemos expuestas a abortos inseguros. Además, en los países donde se han aumentado los supuestos en los que el aborto es legal y hay más información sobre este tema, también ha descendido el número de solicitudes de aborto. Conviene tener en cuenta que no se trata solo de legalizar el aborto, sino de aumentar la educación en materia de sexualidad y contracepción, para que las mujeres podamos tener control sobre nuestro propio cuerpo y nuestra sexualidad, sin que estemos perseguidas y penadas por ello.

La presentación acabó con un grito de júbilo y esperanza. ¡Aborto legal, en el hospital. Educación sexual para decidir. Anticonceptivos para no abortar. Aborto legal para no morir!

 

#AbortoLegalYa
Texto: Isabel Gamero
Fotos: Paola Coler