Premio “Mujer del año” a Margarita Meira

Margarita Meira, referente de Madres Víctimas de Trata (MVT), recibió en Italia el premio a “La Donna dell’Anno” (la Mujer del Año) en un merecido reconocimiento hacia ella y hacia la lucha contra la Trata de Personas con fines de explotación sexual en la Argentina. El Premio Internacional “La Donna dell’Anno” edición 2018, es promocionado por el Consejo Regional del Valle de Aosta (Italia), por la Cámara de los Diputados, Presidencia del Consejo de los Ministros – Departamento para la Paridad, en colaboración con el municipio de Saint Vincent, Soroptimist International Club Valle d’Aosta, la revista Donna Moderna y con la contribución de la Fundación CRT. El objetivo de este incentivo es reconocer y valorar el papel de las mujeres en el campo social, cultural y económico, con particular atención a la protección de los Derechos Fundamentales. La Associazione Donne Latino-Americane della Valle d’Aosta Uniendo Raíces fue la que hizo posible la candidatura de Margarita.

¿En qué consiste la Trata de Personas?

El delito de Trata de Personas con fines de explotación sexual es la captación, transporte, traslado, compra-venta, acogida o recepción de personas. Se realiza bajo amenaza, valiéndose del uso de la fuerza o de una relación de poder con la víctima, bajo engaño o coerción, con el propósito definido de explotarla sexualmente. A medida que se visibiliza el delito y crece el repudio de la sociedad civil, las estrategias de los tratantes y explotadores se tornan cada vez más complejas. Se centran en las circunstancias particulares que hacen vulnerable a la víctima: pobreza, adicciones, falta de horizontes personales, problemas de pareja o familiares, discapacidades físicas o mentales. A partir de allí, los tratantes buscan reafirmar la posición de poder y desigualdad que existe entre ambas partes. Con frecuencia se disfraza la esclavitud sexual como trabajo libre, bajo la apariencia de ser un buen negocio para todos. Esa es la estrategia de comunicación que están extendiendo actualmente.

¿Cómo se formó Madres Víctimas de Trata (MVT)?

Se fundó a partir de la tremenda experiencia que Margarita vivió con su hija Graciela Susana Bekter. Hace 27 años, cuando Graciela Susana tenía 17 años, se la llevaron de su casa. La familia la buscó por todas partes durante un año hasta que, finalmente, la encontraron muerta. Cuando investigaron, se enteraron de que Graciela Susana había estado secuestrada en varios cabarets y que su secuestrador era un hombre con muchos antecedentes. El juez les dijo que el antecedente no hacía al delito. A partir de la muerte de su hija, Margarita se dedicó por entero a la causa del rescate de víctimas de Trata. Formó un grupo de madres de niñas y jóvenes desaparecidas para ser prostituidas. Se reúnen semanalmente para compartir el mismo dolor y la misma búsqueda, para seguir luchando, para pensar alternativas y para realizar acciones en conjunto. En MVT también hay abogados que siguen los casos, psicólogas que atienden a las chicas rescatadas y a las madres que buscan, comunicadores, artistas y estudiantes que colaboran con MVT. Todos lo hacen de manera voluntaria ya que MVT no recibe ayuda del Estado.

¿Cómo entran en contacto con las madres de las víctimas?

Cuando una joven desaparece, los familiares o los amigos contactan por teléfono o por la página de Facebook de MVT. A partir de allí se activa un protocolo de búsqueda y difusión. Cuando se encuentra a las chicas, se entra en contacto directo con ellas y con sus madres. Se hace el seguimiento legal del caso. Este proceso es complejo porque, a pesar de que en Argentina hay una Ley de Trata de Personas y asistencia a sus víctimas muy completa, el Estado no la cumple.

El mayor problema de MVT en este momento es que, a pesar del conocimiento y la experiencia en rescate de víctimas, no hay lugar dónde ubicarlas. Se necesita una Casa-Hogar que sea exclusiva para víctimas y familiares de sobrevivientes al delito de Trata con fines de explotación sexual para que las víctimas estén alojadas y asistidas, en compañía de su grupo familiar más próximo o de las personas que directamente estuvieran a su cargo. De esta manera se les brindaría seguridad y atención de sus necesidades inmediatas, por medio del acompañamiento profesional, médico, psicológico y legal. Es fundamental ofrecerles, de manera simultánea, herramientas para la re-inserción social y económica, a través de recursos en distintas áreas: terapéutica, educativa y formativa. Estas chicas quedan con traumas psíquicos y físicos severos y crónicos porque son violadas varias veces al día por diferentes hombres consumidores de prostitución. Como afirma Margarita Meira “los prostíbulos son centros clandestinos de violación y tortura seguida de muerte”.

Texto: María de los Ángeles Roberto

Fotos de la performance del #8M realizada por integrantes de Madres Víctimas de Trata- Gabriela Martínez