Crónica de la Tercera Asamblea en CABA #8M #ParoDeMujeres

Tras numerosos anuncios de las compañeras despedidas de Yacimientos Río Turbio, La casa de la moneda, Hospital Posadas, INTI y Ministerios de Defensa, así como de Vanesa Siley del Sindicato de Trabajadores Judiciales y a Manuela Castañeira del partido Nuevo MAS, la asamblea comenzó formalmente a las 19 horas, una hora y media después de lo anunciado.

La comisión organizadora intervino para anunciar que, en las próximas jornadas se trabajaría sobre el documento creado el 8 de marzo pasado y en 4 comisiones: logística, seguridad, comunicación y elaboración del documento. Es por eso que se solicitó que las intervenciones de las oradoras se acotaran a proponer mociones de trabajo en comisión.

La primera oradora fue Daniela de No matarás, quien denunció que “el presupuesto para luchar contra la violencia de género no alcanza” y propuso que este reclamo se incorpore al documento. Luego intervino la representante de Comando ESI que, además de exigir una aplicación efectiva de la ley 26150, que regula el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, llamó a romper con el binarismo hombre ­–­ mujer ya que se trata de una construcción social que excluye a muchas identidades. Este colectivo de docentes planteó que es necesario que en el documento se mencione el repudio a la justicia patriarcal, la exigencia por una capacitación para los docentes en ESI y la referencia al aborto legal para no morir.

En esta tercera asamblea muchas voces volvieron a alzarse en contra del ajuste económico y de los despidos, repudiando la reforma previsional y laboral, así como la represión ejercida por el gobierno macrista. Tal es así que varias de las intervenciones fueron para solicitar que las mujeres en lucha encabezaran la movilización de este 8 de marzo y para exigirles a los sindicatos que acompañen la medida y así lograr un paro real y efectivo. También estuvo muy presente el pedido de justicia por Vanesa, docente asesinada en Santa Fe, por denunciar, acompañar y defender a una alumna víctima de violación.
Lola Cufré, por Desobediencia feminista y de la articulación del Paro Internacional de Mujeres (PIM) CABA, empezó su exposición recordando que nos faltan muchas mujeres por la trata y advirtiendo la necesidad de escucharnos pese a las diferentes posiciones. “No vamos a hacer ninguna concesión con el estado patriarcal y neoliberal” señaló, “ni con la elite que vive lejos de los problemas y violencia hacia las mujeres con pocos recursos, las migrantes, las afro descendientes, las que tienen discapacidades”. Se pronunció por un feminismo interseccional que esté con las víctimas y las mujeres en situaciones más vulnerables, porque “las víctimas de trata que están encerradas no pueden estar aquí, y queremos que su situación se conozca”.
Victoria, de la Campaña en contra de la prescripción del abuso sexual, señaló que los delitos sexuales tienen que ser imprescriptibles y que “hay que hablar para que los niños no sigan sufriendo”. Agregó que “nuestras vivencias tienen que ser políticas, porque si no lo hacemos nosotras, ¿quién lo va a hacer? No es debilidad decir que fuimos abusadas”. Finalizó su exposición con el lema “los abusadores no son enfermos, son hijos sanos del patriarcado”.
Florencia Guimaraes de Furia Trava, empezó su discurso exigiendo justicia por el travesticidio de Diana Sacayán y pidiendo que la asamblea se comprometa a participar en el juicio. También recordó a la compañera Lohana Berkins y reclamó un pronunciamiento en contra de la persecutoria biologicista hacia las identidades travestis y trans, agregando “queremos un documento único porque muchas somos parte del feminismo y Lohana y Diana así lo hubiesen querido”. Repudió la persecución policial a todas las compañeras en situación de prostitución, porque “nosotras, las abolicionistas ¡no somos ninguna yuta!”
Ana Marco Cavallo, de FRIAS (Feministas Radicales Independientes), pidió la efectiva aplicación de la ESI (Educación Sexual Integral) y la realización de campañas de concientización para luchar “contra la violación como tortura, el abuso sexual en la infancia, y la pornografía como pedagogía de la violación y como propaganda de odio hacia las mujeres”. También exigió el cupo laboral y vivienda digna para las víctimas de trata y oportunidades para aquellas mujeres que quieran abandonar su situación de explotación.
Florencia Alcaraz, del colectivo Ni Una Menos, también se pronunció a favor de que las mujeres en lucha estén a la cabeza de la movilización de este 8M, así como la consigna por el aborto legal y las 24 horas de desobediencia al patriarcado.
Magui Belloti, abogada de la Asociación de Trabajo y Estudio de la mujer (ATEM) señaló que el movimiento abolicionista es necesario hoy más que nunca porque “cuatro millones de mujeres son incorporadas a la prostitución en todo el mundo, y con esto se construye una industria del sexo que gana millones de dólares”. Agregó que también hay que condenar la violencia policial “porque la yuta protege y es socia de los proxenetas”.
También hablaron Ana y Paula, sobrevivientes de prostitución, que actualmente forman parte de la Asociación Nacional Abolicionista de Quilmes y articulan dentro de la Campaña Abolicionista. Ellas pidieron la inclusión en el cupo laboral trans, trabajo, vivienda, salud y capacitación con soporte económico. Exigieron la restitución de derechos para que no tengan que ser prostituidas para sobrevivir. Además, informaron que el 21 participarán de la marcha.
En el turno de la agrupación Sordas Sin Violencia y, ante un silencio respetuoso de toda la asamblea, su representante anunció que “nuestro mayor problema es la accesibilidad a la denuncia y por eso este 8M las sordas necesitamos visibilidad”.
Laura, del Taller Hacer la Vista Gorda, cosechó aplausos cuando llamó a reconocer que “a las gordas también nos acosan y nos violan”. Pidió por la integridad de sus cuerpos, y se paró en contra del ajuste de un neoliberalismo magro que se deshace de “la grasa militante”. Laura logró desatar una risa colectiva cuando dijo que “si queremos hacer temblar la tierra, para eso estamos las gordas”.
Ana, del Círculo de Amigas Feministas, llamó a enfrentar a este ajuste y el disciplinamiento social que nos quieren imponer mediante la represión, favoreciendo un contexto decadente en el cual los machos violentos tienen impunidad. Concluyó que “para romper con el patriarcado hay que afirmar que la prostitución es violencia hacia las mujeres, nuestra libertad y nuestra sexualidad no están en venta”.
La intervención de Georgina Orellano, secretaria de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), se dio en medio de voces que reclamaban que ella no estaba anotada en la lista de oradoras. Aun así, intervino para decir que “el capitalismo nos explota a todas por igual” y que “así como hay quienes no eligen la prostitución, hay muchas que sí”.
A continuación, y según el orden de oradoras, habló Marcela D’Angelo, del Seminario de DDHH con perspectiva de Género de la Fac. de Filosofía y Letras, quien señaló que “el patriarcado y el capitalismo son dos sistemas de dominación, sostenes de la institución de la prostitución y del sistema prostituyente”. Explicó que este sistema prostituyente se organiza alrededor del consumidor de prostitución y apuntala al capitalismo neoliberal con la industria de la prostitución, la pornografía y al reciente negocio del alquiler de vientres.
El último discurso fue el de las compañeras que trabajan con mujeres detenidas, que solicitaron incorporar al documento el pedido por la excarcelación de aquellas mujeres con prisión preventiva o por delitos menores. “El arresto domiciliario lo queremos para las mujeres víctimas de este sistema, no para los genocidas”.
 Fotos: Analía Cid